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Prototipar para cambiar el futuro

El DeLorean de Regreso al Futuro

Si consultamos en la RAE qué es un prototipo la respuesta es:

  1. Ejemplar original o primer molde en que se fabrica una figura u otra cosa.
  2. Ejemplar más perfecto y modelo de una virtud, vicio o cualidad.

Podemos decir que la primera definición encaja con lo que nos enseñan en la escuela de diseño, sin embargo, tras años haciendo prototipos en proyectos de todo tipo, esta definición se nos queda un poco corta. Por eso, hemos tratado de sintetizar nuestra visión de lo que es un prototipo y lo que significa prototipar (por cierto, prototipar ni aparece en el diccionario de la RAE, qué dolor).

¿Qué es un prototipo? Nuestra visión

Un prototipo es un DeLorean.

No uno cualquiera, nos referimos al DeLorean de “Regreso al futuro”. La analogía es clara, ambos nos permiten probar diferentes futuros y volver al pasado para tomar mejores decisiones en base a lo aprendido.

Seguro que tanto en el plano personal como en el profesional alguna vez has querido volver al pasado para cambiar algo en base a un aprendizaje, pues bien, prototipar te da la oportunidad de hacerlo.

Diseñar es prototipar, prototipar es diseñar

Si pensamos en qué cosas definen la esencia del diseño, sin duda prototipar es una de ellas. Las personas que diseñamos estamos constantemente prototipando: productos, servicios, material gráfico, productos digitales, comunicaciones, informaciones, espacios y un sinfín de cosas más. Prototipamos cosas tangibles y también cosas intangibles.

Cualquier artefacto que nos permita establecer una conexión con el futuro es un prototipo.

Prototipar para conectar el mundo de las ideas con el mundo de las cosas

Tener una idea resulta más o menos sencillo, la dificultad está en desarrollarla y enfrentarla a la realidad. Al tangibilizar una idea en un prototipo lo primero que conseguimos es mostrarnos esa idea a nosotras mismas, esto ayuda a nuestro pensamiento a seguir construyendo.

Si además involucramos a otras personas en el proceso de creación de ese prototipo estaremos experimentando, compartiendo y aprendiendo, y como resultado de conectar con la forma de pensar y las ideas de otras personas conseguiremos un prototipo mucho más rico.

Prototipar es un proceso iterativo

Un prototipo por sí mismo no es muy valioso, en muchos casos estamos hablando de unos cuantos bocetos, un poco de celo y trozos de cartón. Lo que da valor a nuestro prototipo es el proceso de evaluación.

No es fácil apreciar este valor, ya que es un intangible, pero el conocimiento que generamos y adquirimos durante la evaluación de un prototipo, iteración tras iteración, es sin duda la llave para innovar y construir mejores soluciones para el futuro.

Prototipar es democratizar el diseño de cualquier cosa

Prototipar debe ser sencillo, barato y permitirnos establecer un lenguaje común, que todas las personas implicadas pueden compartir. Nos ayuda, de manera rápida y ágil a saber que estamos hablando sobre lo mismo y al hacer partícipes a las personas, genera compromiso.

Prototipar es seriamente divertido

Durante el proceso de prototipado aceptamos el error como algo necesario y útil, esto hace que se creen ambientes más distendidos y nos ayuda a disfrutar del proceso y del aprendizaje.

El problema viene cuando se acerca la implementación, en este escenario el error ya no es bienvenido y eso hace que nos entren las dudas. Por eso, es importante conseguir un equilibrio entre tomarse los prototipos de manera festiva y en serio. Ahorraremos dinero y tiempo y facilitaremos la implementación, si nos tomamos suficientemente en serio el proceso.

Be prototype. Next Level.

En el contexto de las organizaciones oímos hablar mucho de mejora continua. Pues bien, esa esencia tiene mucho que ver con prototipar, ¿podemos decir entonces que las organizaciones que apuestan por la mejora continua son prototipos?

  • Tu organización es prototipo si piensa que siempre se puede mejorar e innovar.
  • Tu organización es prototipo si recoge constantemente feedback de sus clientes o personas usuarias (y lo utiliza para tomar decisiones, claro).
  • Tu organización es prototipo si siempre está generando ideas que tangibilizar y probar.
  • Tu organización es prototipo si cada día evalúa pequeñas cosas e incorpora los aprendizajes.

Durante este último año, no nos faltan ejemplos de ello. Hemos prototipado, en muchos casos porque no había otra opción, para adaptarnos a la situación de pandemia. Nos hemos atrevido a probar un sinfín de cosas. Yendo a lo más tangible, hemos visto sillas precintadas, mesas delante de mostradores, y marcas con cinta en el suelo para mantener la distancia de la seguridad. El aprendizaje que podemos sacar de ello: mejor prototipar y evaluar, aunque sea de manera imperfecta, que mantenernos estáticos.

Incorpora el prototipado a tu día a día, construye futuros de manera sencilla, ponlos a prueba, recoge la opinión de la gente, aprende de ello y vuelve a intentarlo.

Este artículo es un extracto de una charla que dimos en Laboratorio HIP de Innovación de Social del LAAAB. Y por supuesto, después de la charla... ¡construimos futuros!

Dos personas representando el storyboard de un prototipo.
Grupo de persona trabajando en prototipos por parejas.
Imágenes del taller en Laboratorio HIP de Innovación Social

Si quieres comenzar a prototipar futuros en tu organización, escríbenos.

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