Humanización de la sanidad en Aragón
Cliente
Gobierno de Aragón, Servicio Aragonés de salud
Área
Salud, Sector público
Claves
Diseño estratégico
Año
2024
En un contexto sanitario cada vez más tecnológico y con una presión asistencial creciente, el reto de humanizar la sanidad aragonesa, impulsado por parte la Dirección General de Cuidados y Humanización, llegó a Fractal con un propósito claro: devolver a las personas al centro de la atención.
La pregunta que guió el trabajo era sencilla pero relevante: ¿cómo podemos diseñar un modelo de atención sanitaria más cercano, accesible y consciente?
El proceso nace de una convicción compartida: para humanizar la sanidad hace falta más que empatía: hay que transformar la forma en la que se diseñan los servicios y se toman las decisiones. Para ello, es necesario unir todas las perspectivas: la de los profesionales, la de la ciudadanía y la de la administración.
La estrategia resultante de este proceso guiará el desarrollo del sistema sanitario, que acoge a más de 1.320.000 personas en Aragón y más de 27.000 profesionales de la comunidad. Es una hoja de ruta concreta y viva, construida de forma colaborativa, pensada para alcanzar una cultura centrada en las personas en todos los niveles de la organización sanitaria.
Un plan estratégico que incluye propuestas concretas, ideadas y contrastadas con todas las partes implicadas, y que se concretan en actuaciones pilotadas en el territorio aragonés a lo largo del 2025.
Un diagnóstico compartido
La primera fase que abordamos fue la elaboración de un diagnóstico que sentara las bases para un proceso de mejora compartido entre los actores estratégicos.
La primera tarea fue comprender cómo se vivían las diferentes iniciativas orientadas a la humanización en el sistema sanitario. Muchas ya funcionaban, pero lo hacían de manera dispersa y sin conexión entre ellas.
Se revisaron los principales documentos estratégicos ya existentes, como el Plan de Salud 2030 o el proyecto Análisis e impulso a las experiencias de humanización en el sistema de Salud Aragonés de la Dirección General de Transformación Digital, Innovación y Derechos de los usuarios en 2020. Además, se realizó un análisis comparativo con otras comunidades autónomas, identificando tendencias y buenas prácticas que pudieran inspirar el contexto aragonés.
En paralelo, Fractal impulsó un proceso de escucha activa, abriendo espacios de reflexión conjunta para entender cómo se vive la atención sanitaria desde ambos lados; profesionales y ciudadanía.
A través de una combinación de métodos cuantitativos y cualitativos, se escucharon las voces de más de 2.500 personas: profesionales, pacientes y ciudadanía, que compartieron cómo viven la atención sanitaria en su día a día.
De esta investigación surgió una visión compartida: la humanización ya estaba presente en muchas prácticas del día a día, pero de manera desigual y poco conectada. Se detectaron carencias en la coordinación entre centros pero también algo muy positivo, un fuerte compromiso de los equipos y una clara voluntad de seguir mejorando.
Acompañando a la investigación se generó una matriz DAFO para poder visualizar el conocimiento generado y ser capaces de identificar los principales puntos sobre los que trabajar.
Reto
“Consolidar una cultura común de humanización en el sistema sanitario aragonés.”
Co-crear para transformar: cuando se diseña en equipo
El siguiente paso fue imaginar cómo podría evolucionar la experiencia sanitaria cuando la humanización se integra como una práctica cotidiana.
Manteniendo la visión que guía toda la estrategia "Un sistema sanitario que sitúe a las personas (pacientes, familias y profesionales) en el centro de cada proceso" se pasó a la parte de ideación. Para llevarla a cabo, se facilitaron talleres de co-creación con profesionales de diferentes perfiles y sectores del sistema sanitario aragonés.
Esta serie de talleres, denominados Jam4Health, se centraron en generar propuestas realistas para el día a día. A través de dinámicas participativas y metodologías de diseño centrado en las personas, se identificaron oportunidades de mejora y se construyeron las primeras ideas de proyecto.
La fase de ideación se completó con una encuesta abierta a profesionales, asociaciones de pacientes y ciudadanía, para priorizar los proyectos con mayor potencial.
Así surgieron tres prototipos, seleccionados por su relevancia, su viabilidad y su capacidad para activar el cambio cultural que se busca:
- Humanizar los accesos al sistema sanitario, para garantizar una acogida digna, clara y acompañada desde el primer contacto.
- Mejorar el uso de los recursos, buscando fomentar la corresponsabilidad de toda la sociedad en el cuidado del sistema público de salud.
- Elaborar guías para pruebas y procedimientos, que ofrezcan información clara, reduciendo la incertidumbre y mejorando la comunicación entre profesionales y pacientes.
Para orientar en su implementación, cada proyecto cuenta con una ficha de desarrollo y una hoja de ruta que define los agentes implicados, las acciones prioritarias y los pasos necesarios para su puesta en marcha.
Al anticipar la puesta en marcha de la estrategia en proyectos específicos, co-diseñadas por diferentes perfiles profesionales del sistema de salud, se logra que los objetivos y las líneas estratégicas confluyan en acciones tangibles. Los prototipos permiten visualizar cómo se concreta una acción en diferentes niveles sanitarios (Atención primaria, Urgencias, hospitales) y anticipar los impactos que estos cambios tendrán en la ciudadanía, los profesionales sanitarios y el propio sistema. La humanización de la sanidad se mide así en acciones concretas.
“El cambio ocurre cuando las personas se convierten en protagonistas y responsables de su propia salud.”
Durante las diferentes fases, la colaboración entre la Dirección General de Cuidados y Humanización, el Servicio Aragonés de Salud y las más de 2.500 personas participantes permitió construir un lenguaje común sobre lo que significa humanizar, para cuidar y ser cuidado. Ese diálogo es el principal valor del proyecto.
El Plan Estratégico deja así un marco de trabajo y una hoja de ruta que sigue evolucionando. Como recoge la propia estrategia, “el cambio ocurre cuando las personas se convierten en protagonistas y responsables de su propia salud”.
Nuestra experiencia trabajando en servicios de Salud y Humanización del sistema sanitario nos confirma que, para lograr la calidad asistencial, es necesario implicar a todos los profesionales y darles los métodos adecuados para tomar decisiones accionables. En los procesos de transformación estratégica, el diseño es una herramienta capaz de hacer diagnósticos profundos, involucrar miradas y transformar los aprendizajes obtenidos en decisiones accionables y cambios reales.

